Pan de muerto mantiene viva la tradición y registra aumento en ventas

Pan de muerto mantiene viva la tradición y registra aumento en ventas

Las panaderías de Tijuana mantienen la producción de pan de muerto durante la temporada de Día de Muertos, una tradición mexicana que continúa ganando popularidad y que ha registrado incrementos anuales en sus ventas de entre 6% y 10%, de acuerdo con comerciantes del sector.

En la Panadería Santa Cruz, la elaboración y comercialización de este producto representa una de las actividades más importantes de la temporada, debido a la demanda de consumidores que buscan conservar esta costumbre y recordar a sus seres queridos.

“El pan de muerto básicamente se usa como una ofrenda o regalo para aquellas personas que ya fallecieron y a las que se les quiere recordar con cariño”, explicó Carlos Valenzuela, socio del establecimiento.

Detalló que esta tradición tiene su origen en una mezcla de costumbres prehispánicas y europeas, particularmente de carácter católico. Antes de la llegada de los españoles, los pueblos originarios realizaban ceremonias en honor a sus difuntos mediante ofrendas de semillas de amaranto y otros elementos rituales, mientras que los españoles acostumbraban ofrecer panes como parte de sus prácticas religiosas.

De esta combinación surgió el pan de muerto que actualmente se conoce en México, cuya preparación, presentación y significado han evolucionado de acuerdo con las costumbres de cada región.

Valenzuela señaló que una de las versiones tradicionales de su región consiste en un pan de forma redonda, elaborado con una masa similar a la del bizcocho y decorado en la parte superior con figuras que representan calaveritas y otros elementos.

Para su preparación se incorporan ingredientes y aromas como naranja, agua de azahar o canela, dependiendo del sabor que se busque obtener. Posteriormente, la masa permanece en refrigeración durante toda la noche, proceso que permite desarrollar su sabor y conseguir una consistencia suave.

El socio del establecimiento agregó que la popularidad del pan de muerto ha aumentado durante los últimos años, impulsada por las escuelas, instituciones de gobierno y medios de comunicación, que contribuyen a difundir y preservar las tradiciones mexicanas.

Asimismo, destacó que su aceptación entre los consumidores ha favorecido el crecimiento de las ventas, con incrementos anuales de entre 6% y 10%, aunque en algunas temporadas han alcanzado hasta un 20%.

“Año con año hemos visto un crecimiento sostenido de entre un 6% y un 10%, llegando incluso hasta un 20% en algunas temporadas”, comentó, al señalar que este producto se ha consolidado como uno de los principales de la temporada, tanto en panaderías tradicionales como en supermercados.

Por su parte, Analí Valenzuela, supervisora de una de las sucursales de Panadería Santa Cruz, indicó que todavía cuentan con pedidos programados para lo que resta del mes, por lo que mantienen la producción para atender las solicitudes de sus clientes.

En tanto, Cristo Flores, gerente del establecimiento, destacó que uno de los compromisos de la panadería es conservar la elaboración artesanal de sus productos.

“Ofrecemos a nuestros clientes un pan 100% artesanal, recién hecho y calientito en cualquiera de nuestros puntos de venta”, señaló.

De esta manera, el pan de muerto continúa formando parte de las celebraciones mexicanas y representa una oportunidad para que las panaderías locales mantengan viva una tradición que se transmite de generación en generación.

Noviembre 02, 2026